Viajar en grupo no está reñido con disponer de la autonomía que desea un viajero independiente. Un viaje en grupo ofrece una infraestructura básica para poder llegar a los lugares más remotos sin tener que soportar unos costes excesivos. Las salidas que ofrecemos están garantizadas, a lo largo de todo el año.
¿De qué tipo de viajes se trata?
Los viajes en grupos denominados “internacionales” están esmeradamente elaborados, en los que los integrantes del grupo, de diversas nacionalidades y edades, comparten el mismo afán de conocer otras gentes, otros paisajes y formas de vida diferentes. Algunas rutas, son “inamovibles”, pero en otros casos, se pueden introducir pequeños cambios en función de las necesidades y preferencias de cada uno. Los circuitos se desarrollan según un programa establecido, adentrándose incluso en las regiones más apartadas y remotas. Eso hará que en algunos casos se tengan que sacrificar ciertas comodidades que, aunque habituales para nosotros, resulta imposible conseguir en esos lugares. Una avería en el tendido eléctrico, la falta de agua caliente o el retraso de un autobús público, puede brindarnos la posibilidad de compartir con otros situaciones imprevistas y aprender a valorar vivencias irrepetibles que, de regreso a casa, se convertirán en anécdotas interesantes para recordar.
Los grupos son todos reducidos, desde 4 a 12 o máximo 20 personas, según los casos. En África nos encontramos con algunos circuitos en los que se pide a los participantes algún tipo de colaboración en las tareas diarias en los campamentos, pero eso sí, siempre asistidos por el tour leader (responsable de grupo), el jefe de campamento y el cocinero.
Para participar no se requieren condiciones físicas especiales, pero sí un espíritu generoso y abierto para adentrarse en la realidad de los países que se visitan y compartir con compañeros de distintas nacionalidades.
Características generales de los itinerarios
El itinerario previsto viene marcado aunque contempla cierta flexibilidad. El ritmo de viaje y tiempo de permanencia en cada uno de los lugares que encontramos a nuestro paso vendrá marcado por los acontecimientos, las condiciones climáticas u otras situaciones a veces imprevistas. Según las circunstancias, la ruta podrá ser modificada atendiendo a las indicaciones del guía y teniendo siempre en cuenta el interés general del grupo.
Normalmente se utilizan carreteras principales en buen estado, pero en algunos casos será necesario adentrarse por caminos y pistas de tierra lejos de las rutas convencionales más transitadas, para llegar hasta lugares apartados, que encierran innumerables secretos.
Al llegar a una población, se dispone de tiempo suficiente para poder recorrer cómodamente sus calles, plazas y mercados. El guía estará a disposición en todo momento, y facilitará la información necesaria en cuanto a las distintas actividades que puedan desarrollarse en la zona.
Organización y equipo técnico
El desarrollo de los diferentes circuitos o expediciones, está dirigida por expertos profesionales, especialistas cada uno en su zona. Dependiendo de la ruta y el destino, el equipo que acompaña el viaje varía. Algunas veces acompaña exclusivamente un guía-conductor, en otros casos además se lleva un guía-acompañante. Todos nuestros colaboradores están comprometidos con la conservación del medio ambiente, las costumbres y tradiciones de los lugares que se visitan y poseen un amplio conocimiento de los mismos. Estaréis asistidos en todo momento y ellos pondrán toda su experiencia a vuestra disposición.
Transporte ultilizado
Adaptándose a las características de cada región, se alternan los camiones, 4×4 y medios de transporte locales, trenes, vuelos internos o vehículos de apoyo privados.
Los camiones en África están perfectamente acondicionados y revisados regularmente. Se trata de vehículos todoterreno, con capacidad para veinte personas, que disponen de laterales abiertos y una plataforma exterior que permiten disfrutar de una gran visibilidad. En algunos casos, dependiendo del circuito, se utilizarán landrover o jeeps.
El transporte público puede disminuir la movilidad en algún caso pero a cambio permite un mayor contacto con la gente del lugar. Normalmente se utilizarán trenes, barcos en las islas, pequeñas embarcaciones en lagos y ríos, autobuses o camionetas. Aunque para llegar hasta los lugares más apartados, en zonas de selva, montaña y desierto será necesario el uso de vehículos todoterreno, o incluso desplazarse a pie.
¿Dónde alojarnos cómodamente?
Pasar la noche en una antigua hacienda, un lodge de selva, un motel al borde de la carretera en pleno desierto rojo australiano o incluso acampar en plena cordillera andina, es una experiencia. Los establecimientos son todos cuidadosamente seleccionados, y se encuentran en zonas próximas a los lugares de mayor interés. Un trato esmerado y familiar compensa con creces alguna de las carencias que pueden surgir en el uso de estos establecimientos locales y proporciona unos ingresos adicionales a la comunidad que se visita. Las habitaciones en la mayoría de los casos son dobles con baño, que en algún caso excepcional, debido a las condiciones de la ruta puede llegar a ser compartido.
En África, fuera de las grandes ciudades, el alojamiento normalmente se hace en lodges o campamentos estables, así como en tiendas de campaña amplias para dos personas. Siempre dentro de zonas acotadas. La organización proporciona todo el material de cocina y acampada necesarios.
¿Y a la hora de la comida?
La hora de la comida, además de servir para reponer fuerzas, es un buen momento para reunirse, charlar con el resto del grupo e intercambiar impresiones. Tanto el desayuno, como el almuerzo y la cena, se incluyen en el precio del viaje durante la estancia en zonas apartadas o mal comunicadas. Algunas veces se pagan de un fondo común que se recolecta directamente in situ el día de la llegada (consultar en cada caso). Sin embargo, cuando se pasa el día en alguna ciudad, el viajero puede aprovechar la ocasión para buscar sobre la marcha una casa de comidas donde probar los platos típicos de la gastronomía local, o simplemente un puesto de comida rápida para continuar con las visitas. Los menús son generalmente abundantes y baratos, a base de legumbres, verduras, hortalizas y fruta fresca, pudiendo acompañarse con carne o pescado, en salazón o condimentado con especias, cocido o a la brasa según las diferentes regiones.
En África, en algunos circuitos, aunque llevemos un cocinero y jefe de campamento con nosotros, se espera que todos participemos en las labores gastronómicas diarias. Otros son de participación limitada (consultar en cada caso).
Nota: Los programas operados en grupos internacionales han sido elaborados conjuntamente con diversas organizaciones, todas ellas sin ánimo de lucro, cuyos objetivos son la conservación de ecosistemas en peligro, la preservación de los derechos del niño así como la educación y formación del mismo o el desarrollo de nuevas iniciativas turísticas que benefician a las economías locales. Participan en proyectos de desarrollo sostenido, siempre en colaboración con las comunidades locales, poblaciones indígenas y expertos naturalistas.

